Marketing relacional Vs marketing tradicional

El marketing relacional tienen unas características muy específicas que lo diferencian del marketing tradicional, las cuales explicamos en

Muchos de vosotros habréis escuchado en más de una ocasión el término ‘marketing relacional’, pero seguramente no todos sabréis a qué se refiere este concepto. En el artículo de hoy me gustaría explicar su definición en contraposición con el marketing tradicional, para que todos podamos comprender de qué se trata el marketing relacional y cómo podemos llevar a cabo estrategias en esta línea.

Comencemos por el principio. Desde los inicios del marketing, el fin último de este conjunto de estrategias que denominamos ‘marketing’ ha sido siempre vender y aumentar los beneficios de la empresa. Utilizando unas estrategias u otras, siguiendo unas líneas de actuación u otras, el fin siempre era el mismo: vender. Y el marketing tradicional siempre se ha centrado mucho en esta finalidad, olvidando por el camino algunas cuestiones que, a largo plazo y sin saberlo, podrían perjudicar a la empresa en cuestión.

Por ello surge el marketing relacional, en el que el fundamento básico cambia y el fin último no es únicamente vender, por cualquier camino y medio, sino que el marketing relacional entiende como actor principal al cliente y se preocupa por cuidarlo y ofrecerle, exactamente, los productos o servicios que cubren sus necesidades de una forma óptima.

Premisas básicas del marketing relacional

Identificación de clientes/necesidades

Aquellas empresas o agencias de marketing online que llevan a cabo técnicas de marketing relacional, deben realizar un trabajo previo muy importante: la identificación de sus clientes y sus necesidades. Cada cliente es valorado por la marca de una forma muy personal e identifican, finalmente, grupos de clientes en función de distintas necesidades comportamiento de compra: frecuencia de compra, cantidad que invierten en la marca, tipo de necesidades, etc. Con toda esta información, tratan de elaborar estrategias eficaces y valiosas para generar una relación duradera con cada grupo de clientes, ofreciéndoles aquellos productos/servicios que se adaptan a sus requerimientos.

Servicio al cliente

Las técnicas y estrategias de marketing relacional tienen como punto central el servicio a los clientes y, a partir de ahí, su objetivo es generar relaciones duraderas con los mismos para, en última instancia, incrementar sus ventas a través no sólo de una compra de un cliente sino de un conjunto de compras de que un mismo cliente efectúa en una empresa gracias a la relación que se ha creado entre la marca y el usuario. Este tipo de estrategias son adecuadas especialmente cuando existe mucha competencia entre marcas y distintas empresas ofrecen solución a una misma necesidad. La forma de diferenciarse es generando una experiencia única de compra con el cliente y creando unos lazos especiales para que la próxima ocasión en la que el cliente tenga que cubrir esa necesidad te vuelva a elegir a ti como marca proveedora de su solución.

Calidad

Otra de las premisas en las que se basa el marketing relacional es la calidad de sus productos o servicios, ya que sin ella difícilmente podrá jamás establecer relaciones duraderas con sus usuarios. Las marcas saben que deben ofrecer un buen servicio o producto para que el cliente se plantee repetir, por lo que la calidad es una de las bases de este concepto.

Fidelización

Y, como hemos mencionado ya un poco más arriba, la fidelización es la base absoluta del marketing relacional. Lo que buscan este tipo de estrategias es captar clientes para fidelizarlo y no para generar en ellos un proceso de venta inmediato y fugaz. Prefieren las relaciones a largo plazo ya que, al fin y al cabo, son más productivas.

Marketing-Relacional-VS-Marketing-Tradicional-Infografía (1)

 

Añadir un comentario